DISCULPA EL DESORDEN


SOBRE LA EXPOSICIÓN
“Disculpa el desorden.”
Esa frase que dices casi sin pensar cuando alguien entra en tu casa. Aunque todo
no esté tan mal, solo por protegerte de las críticas de los que entran a tu mundo.
Esta exposición parte de ahí. De esa costumbre de pedir perdón por no tenerlo todo perfecto. Por no llegar a todo. Por no tener la casa de revista.
Y sí, por qué no decirlo, también habla un poco de esa culpa que muchas veces hemos heredado, sobre todo las mujeres, a las que se nos ha enseñado que el orden
es casi una responsabilidad moral.
Pues bien, aquí reivindicamos que el desorden (mental y físico) también es parte
de la vida y de ahí pueden surgir cosas maravillosas. Cada obra en esta sala es como asomarse a una habitación distinta donde hay caos, hay humor, momentos absurdos y otros muy reales. Como en cualquier casa donde se vive sin prejuicios.
Todo parte de un cuadro al que llamé La casa de los locos perdidos, (también presente en esta muestra) y que habla de: irte de casa, crecer, volver años después…
y darte cuenta de que tú ya no encajas igual. Que el salón y la cocina siguen en el mismo sitio, pero tú no. Que el orden que antes entendías ahora te parece extraño. Y que, al final cada uno tiene que construir su propia casa, aunque sea interiormente.
“Disculpa el desorden” no es una disculpa de verdad. Es más bien una invitación a vivir sin tapujos y abrazar nuestro caos interior.
Así que pasa, mira, disfruta. Que si algo está un poco fuera de sitio…
es porque aún está buscando su lugar.
OBRAS DE LA MUESTRA
Las obras que se presentan en esta exposición han sido realizadas entre 2022 y 2026. El conjunto se articula en torno a una instalación central que da nombre a la muestra, Disculpa el desorden, compuesta por distintos objetos y esculturas dispuestos sobre una gran alfombra.
Los cuadros, pertenecientes a diferentes series, temáticas y momentos creativos, comparten un mismo espíritu: asumir que no somos perfectos y que la creación no siempre responde a un plan rígido ni a una coherencia académica impecable. Para que el arte sea verdaderamente libre, es necesario dejarse llevar por la pulsión creativa, permitiendo que convivan narrativas distintas, mundos paralelos y estéticas diversas que, aunque a primera vista parezcan inconexas, dialogan entre sí con naturalidad.
LEITMOTIV
Cansada de ciertas exposiciones donde el discurso teórico pesa más que la propia experiencia estética, sentí la necesidad de reivindicar un arte que no necesite justificarse a través de textos interminables ni de construcciones excesivamente intelectualizadas. Mi postura ante esa tendencia es clara: defender el placer de mirar, de dejarse sorprender y de disfrutar de universos llenos de color, donde la reflexión está presente, pero nace de la obra misma y no de un manual de instrucciones.
Y sí, aquí estoy escribiendo este texto, (qué ironía) ...
Pues nada, te lo resumo en una frase bien rechulona:
El desorden no es un fallo, es señal de que algo está vivo.
Marina.